Una referencia importante pero no determinante es pedirle al escritor su curriculum vitae. Este debería tener una preparación académica proveniente de letras y humanidades, por lo general (lingüística, literatura, periodismo), mejor aún, si posee estudios en escritura creativa y edición.
Sin embargo, lo mejor es que además de los estudios podamos verificar su experiencia. De manera que su trabajo en editoriales o como redactor independiente, resulta fundamental.
Como cliente, te sentirás más seguro si, además de la presentación del CV, el escritor fantasma remite algún fragmento de algo que haya escrito o publicado, de preferencia, de su autoría porque como escritor fantasma, al tener el deber de mantener la confidencialidad sobre los trabajos realizados a sus clientes, no podrá mostrarte una publicación en la que haya exhibido su nombre como autor.
Si aún tienes dudas sobre el mejor candidato, una reunión con el escritor te ayudará a decidir. Ahí verás quién te da mayor seguridad con las recomendaciones que pueda ofrecerte frente a las consultas que plantees.
En general, un escritor profesional está preparado para realizar un adecuado trabajo de investigación antes de iniciar el proceso de escritura, pero si requieres un escritor para una publicación teórica con temas especializados en las llamadas ciencias duras (matemática, física, química, ciencias naturales), lo recomendable es pedir experiencia específica.
